<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://tata.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Tata</title><description/><link>https://tata.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title/><link>https://tata.blogia.com/2006/102601.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2006/102601.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p>&iquest;D&oacute;nde est&aacute;s R?</p>]]></description><pubDate>Thu, 26 Oct 2006 15:18:00 +0000</pubDate></item><item><title>Braguitas</title><link>https://tata.blogia.com/2006/072701-braguitas.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2006/072701-braguitas.php</guid><description><![CDATA[Mi compa&ntilde;ero de piso quiere vender mis braguitas por internet. "As&iacute; nos subiremos en el yen", dice.<div><br /></div><div>Hace mucho tiempo que no ven&iacute;a por aqu&iacute;.</div><div>Tantas cosas han cambiado que yo misma no s&eacute; todav&iacute;a por d&oacute;nde tengo que ir.</div><div><br /></div><div>Independencia.</div><div>Trabajo.</div><div>Ahorrar.</div><div>Convivir.</div><div>Hacer el amor.</div><div>Sudar.</div><div>Llorar.</div><div>Beber.</div><div>Salir.</div><div>Re&iacute;r muuuuucho.</div><div>Compartir.</div><div>Abrazar.</div><div><br /></div><div>DESCUBRIR.</div><div><br /></div><div>As&iacute; estoy, descubri&eacute;ndolo todo.</div>]]></description><pubDate>Thu, 27 Jul 2006 13:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>No duele</title><link>https://tata.blogia.com/2006/042601-no-duele.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2006/042601-no-duele.php</guid><description><![CDATA[<p>La sinceridad no duele. En principio.</p><p>En el fondo piensas que mejor decir las cosas tal y como las pensamos. Y no s&oacute;lo en el fondo, sino que al final t&uacute; acabas siendo el que sigues la estela de "esa persona" que ha empezado siendo sincero. Al principio temes a ella. Rehusas mostrarla tal y como es. Porque, a f&iacute;n de cuentas, la sinceridad es Ella. La tienes guardada al fondo del tu caj&oacute;n, pero hay tanto polvo por enmedio que, como cuando nos quitamos los zapatos, nos da verguenza mostrar los dedos de los pi&eacute;s. Pero al final est&aacute;n all&iacute;. Y no s&oacute;lo tus dedos, sino los de los dem&aacute;s: con polvo incluido.</p><p>Hoy la sinceridad me ha matado un trocito de mi inocente vida. Pero ha llenado un gran islote de mi "nueva vida". Hoy la sinceridad me ha incomodado y me ha acomodado. Hoy la sinceridad ha sido mi mejor enemigo y mi peor aliado. Hoy la sinceridad ha sido &eacute;l. Me alegro, desde mi m&aacute;s profundo caj&oacute;n, de que sea sincero. Y de que espere, por casi obligaci&oacute;n, que yo lo sea con &eacute;l. Y, sobretodo, con ella. La sinceridad.</p><p>Cuesta desprenderse de la inocencia y dar el paso a la madurez. La comodidad de la ni&ntilde;a mimada es f&aacute;cil, la ajetreada vida de la mujer trabajadora es complicada. Pero... llena mil veces m&aacute;s.</p><p>Hoy voy a ver la sinceridad como una aliada. No quiero tomarmela a mal. La sinceridad, quiero creer y qui&eacute;n no lo haga que se aleje de m&iacute;, no duele. A partir de ahora la sinceridad no me va a doler.</p><p>(C&oacute;mo cuesta que no duela la sinceridad... pero estoy segura de que cuando sea mi vendaje ser&aacute; la mejor cura del mundo. Estoy contenta. Aunque no lo parezca. Lo estoy.)</p>]]></description><pubDate>Wed, 26 Apr 2006 00:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>Una historia en carnaval</title><link>https://tata.blogia.com/2006/022801-una-historia-en-carnaval.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2006/022801-una-historia-en-carnaval.php</guid><description><![CDATA[<p>Os voy a explicar una bella historia que corre por la ciudad...</p><p>Un d&iacute;a cualquiera:</p><p>En Barcelona una chica quer&iacute;a ser Cleopatra. Y por una noche se convirti&oacute; en ella. Junto a sus m&aacute;s fieles amigas&nbsp;bail&oacute; y bail&oacute;, bebi&oacute; y bebi&oacute;... y conoci&oacute; a un hombre vestido de mujer. Los flirteos fueron constantes y una peque&ntilde;a chispa avisaba de su brillo a lo lejos. Intercambiaron sus tel&eacute;fonos y siguieron bailando. Despu&eacute;s de una intensa noche de disfraces y cambios de personalidad egipcianos, Clepatra volvi&oacute; a su pir&aacute;mide. Durante el viaje de vuelta una lucecita azul se encendi&oacute; en su movil: era &eacute;l, y quer&iacute;a volver a verla. As&iacute; que la reina de todos los reinos decidi&oacute; darse la oportunidad de disfrutar de una primavera que amenazaba con una gran revoluci&oacute;n hormonal.</p><p>Otro d&iacute;a cualquiera:<br />Cleopatra&nbsp;esperaba en una plaza&nbsp;en ese momento en el que las agujas de cualquier reloj marcan las 8 de la tarde. Confusa pens&oacute; que no reconocer&iacute;a a ese medio hombre-medio mujer... pero no corrieron ni dos minutos las manecillas del reloj, que ya llegaba aquel caballero. Su sonrisa lo contagiaba todo.</p><p>Tomaron dos mojitos cada uno e intercambiaron palabras, historias, cuentos, sentimientos, miedos, chistes, gui&ntilde;os, risas, chistes verdes... De pronto, sin que ninguno de los dos se diese cuenta, estaban sentados ante un plato de pasta y una t&iacute;mida vela. Siguieron hablando de viajes, de libros, de momentos graciosos, de pifias, de lugares comunes... Y otra vez, como si de un ascensor se tratase, se abri&oacute; la antigua y ra&iacute;da puerta de un bar: dos Martinis, y m&aacute;s detalles, m&aacute;s curiosidades, m&aacute;s risas y m&aacute;s chistes. <br />Un peque&ntilde;o paseo por la reci&eacute;n mojada Rambla les condujo a otra&nbsp;Plaza, &iquest;el destino? No importaba. Entre el fr&iacute;o y los flyers de un amable argentino decidieron visitar&nbsp;un club.<br />Dos codos sobre las barra y m&aacute;s conversaciones a las 2 de la noche, m&aacute;s risas, m&aacute;s chistes... m&aacute;s car&iacute;cias... ah&iacute; estaban esas dos personas que en una noche de carnaval escondieron su m&aacute;s sincera personalidad para convertirse en Cleopatra y en una animadora... ahora nada escond&iacute;an, nada tapaban... ahora s&oacute;lo eran una chica delante de un chico sincer&aacute;ndose el uno con el otro.</p><p>&nbsp;</p><p>Bonita historia &iquest;verdad?</p>]]></description><pubDate>Tue, 28 Feb 2006 23:59:00 +0000</pubDate></item><item><title>Letargos f&#xED;sicos</title><link>https://tata.blogia.com/2006/012901-letargos-fisicos.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2006/012901-letargos-fisicos.php</guid><description><![CDATA[<p>En &eacute;pocas de ex&aacute;menes o en situaciones de estr&eacute;s extremo (muerte de alguien cercano, esperas ansiosas de una not&iacute;cia...) nuestro cuerpo se convierte en un mero t&iacute;tere. Estamos tan concentrados que hasta nos olvidamos de nuestra parte f&iacute;sica, un elemento que se llega a convertir en un lastre.</p><p>Estoy de ex&aacute;menes. Y, adem&aacute;s, tengo que entregar dos trabajos costosos y extensos. Me paso horas (y digo horas porque pueden llegar a ser 6 horas) delante del ordenador. Buscando informaci&oacute;n, rehaciendo p&aacute;rrafos, resumiendo informes... no paro. Pero llega un momento en que de pronto algo me despierta de mi concentraci&oacute;n, algo que me hace da&ntilde;o, una sensaci&oacute;n molesta: el hambre. S&iacute;. S&iacute;. De pronto siento el est&oacute;mago como se retuerce y me como si de una pluma cay&eacute;ndose se tratase vuelvo a la "realidad" y me arrastro hasta la cocina. Pero s&oacute;lo engullo algo r&aacute;pido y que me pueda dejar en paz durante unas 6 horas m&aacute;s.</p><p>&iquest;Triste? REAL. As&iacute; funciona esto. Cuanto menos tiempo tardes en poner a punto tu cuerpo para soportar horas de letargo&nbsp;f&iacute;sico mejor que mejor. </p><p>&iquest;Y ahora qu&eacute; me pasa? &iexcl;Me cuesta respirar! &iquest;&iexcl;Qu&eacute; me ocurre!?... &iexcl;Ah! Tengo sed... r&aacute;pido, un vaso de agua,&nbsp;y a seguir con el estrujamiento mental.</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sun, 29 Jan 2006 12:51:00 +0000</pubDate></item><item><title>Hoy mi abuela</title><link>https://tata.blogia.com/2006/012401-hoy-mi-abuela.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2006/012401-hoy-mi-abuela.php</guid><description><![CDATA[<p>Hoy mi abuela me ha dicho que le encantaba Fraga. Tambien me ha dicho que encuentra que es un hombre muy inteligente y transparente.</p><p>Hoy mi abuela ha subido al puesto n&uacute;mero 1 de mi lista negra.</p><p>Hoy mi abuela... </p>]]></description><pubDate>Tue, 24 Jan 2006 00:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>Paradojas de la ley anti-tabaco</title><link>https://tata.blogia.com/2006/011801-paradojas-de-la-ley-anti-tabaco.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2006/011801-paradojas-de-la-ley-anti-tabaco.php</guid><description><![CDATA[<span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">8:30 pm. Calle Tallers de Barcelona. <p>&nbsp;</p><p><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">Tuerzo a la izquierda y paso por delante de un estanco. Se acerca la hora de cerrar y las persianas est&aacute;n medio bajadas. Sale el due&ntilde;o y, con algo de dolor por el artrosis, se estira para bajar la protecci&oacute;n de su peque&ntilde;o establecimiento. Me fijo en la puerta acristalada y veo un cartel: &ldquo;PROHIBIDO FUMAR. ESPACIO LIBRE DE HUMO&rdquo;. Miro hacia mi camino y no puedo reprimir fruncir el entrecejo. Vuelvo la vista al estanco y un enorme y obvio cartel con un cigarrillo humeante tachado en rojo preside la entrada de la casa del tabaco y sus accesorios. Sigo subiendo la calle y me sorprendo: un estanco en el que est&aacute; permitido fumar. </span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">Con la nueva ley anti-tabaco ya no s&eacute; si est&aacute; prohibido fumar en las tiendas; o puede que eso s&oacute;lo dependa de su amo; o, incluso, puede que s&iacute; est&eacute; permitido fumar en los estancos, en todo caso, pero ese due&ntilde;o ha preferido unirse a su comunidad y ha acabado colgando el fresco y clarificador anuncio. </span></p></span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt"><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">Un estanco en el que no se puede fumar, &iquest;no parece algo contradictorio, o digno de la paradoja m&aacute;s incomprensible? Pues no. Pueden ser las tres cosas, pero el hecho de que sea un estanco no comporta a que se pueda fumar en su interior. &iquest;Ser&aacute; el due&ntilde;o &ldquo;antitabaquista?&rdquo; Ahora que lo recuerdo, hace un a&ntilde;o entr&eacute; en ese sitio a comprar papel de liar. Detr&aacute;s de m&iacute; esperaba un chico, de unos 25 a&ntilde;os. En el momento en que guardaba el cambio de mi compra, el hombre atiende al joven: </span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt"><p><span style="font-size: 10pt; font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">-<span style="font: 7pt &rsquo;Times New Roman&rsquo;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">Qu&egrave; tal? </span></p></span><span style="font-size: 10pt; font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">-<span style="font: 7pt &rsquo;Times New Roman&rsquo;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">Molt b&eacute;, com va tot per aqu&iacute;? &ndash; responde el chico </span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt"><p><span style="font-size: 10pt; font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">-<span style="font: 7pt &rsquo;Times New Roman&rsquo;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">Doncs b&eacute;. Fa molt de temps que no veig a la teva mare, com li va? &ndash; dice el anciano due&ntilde;o mientras apoya sus codos sobre el mostrador. </span></p></span><span style="font-size: 10pt; font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">-<span style="font: 7pt &rsquo;Times New Roman&rsquo;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">Porta unes setmanes a l&rsquo;hospital. L&rsquo;han operat d&rsquo;un problema als bronquis &ndash; y lo dice llev&aacute;ndose la mano al pecho, en un intento de indicarle al amo del estanco d&oacute;nde se sit&uacute;an los bronquios. </span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt"><p><span style="font-size: 10pt; font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">-<span style="font: 7pt &rsquo;Times New Roman&rsquo;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">I ara!, qu&egrave; dius? &ndash; el due&ntilde;o se sorprende ampliamente, abre los ojos y avanza un poco la cabeza. </span></p></span><span style="font-size: 10pt; font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">-<span style="font: 7pt &rsquo;Times New Roman&rsquo;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">El tabac Paco... esperem que per f&iacute; ho deixi &ndash; el chico baja la cabeza y busca unas monedas en su mano. </span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt"><p><span style="font-size: 10pt; font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">-<span style="font: 7pt &rsquo;Times New Roman&rsquo;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">Si noi, aix&ograve; &eacute;s dolent &ndash; dice Paco gir&aacute;ndose, a&uacute;n con los ojos abiertos de par en par, para coger de unos diminutos estantes un paquete de alguna marca. </span></p></span><span style="font-size: 10pt; font-family: &rsquo;Times New Roman&rsquo;; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">-<span style="font: 7pt &rsquo;Times New Roman&rsquo;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">Possa&rsquo;m un altre &ndash; el chico vuelve a buscar dinero pero esta vez en el bolsillo del pantal&oacute;n. </span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt"><p><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">No han mediado ninguna palabra sobre la marca del tabaco, nada sobre qu&eacute; es lo que desea el joven. Nada. Y, a&uacute;n as&iacute;, Paco le pone sobre el mostrador lo que quer&iacute;a. </span></p></span><p>&nbsp;<span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">Me acuerdo que me qued&eacute; un par de segundos escuchando esa conversaci&oacute;n. Despu&eacute;s, cuando sal&iacute; a la calle, no pude dejar de pensar en ella: la madre del chico est&aacute; enferma por el tabaco, hablan de lo nocivo que es y el chico le pide dos paquetes de cigarrillos sin tener que indicarle al amo qu&eacute; marca desea. Parece que el joven va a menudo y el due&ntilde;o ya sabe lo quiere. O puede que siempre haya sido el que iba a comprar tabaco a su madre y, en un acto de automatismo, podr&iacute;a decir instinto, Paco le haya puesto sobre la mesa aquella marca que siempre fuma su madre. No puede ser esto. Ser&iacute;a demasiado tr&aacute;gico. Y ahora, un a&ntilde;o despu&eacute;s, Paco, el del estanco, proh&iacute;be fumar en su local. &iquest;Tendr&aacute; algo que ver? Lo cierto, y todo hay que decirlo, es que es algo at&iacute;pico que se proh&iacute;ba fumar en un estanco. &iquest;Se proh&iacute;be vestirse en una tienda de ropa? &iquest;No est&aacute; permitido comer o catar comida en un supermercado? &iquest;Est&aacute; prohibido probarse un zapato en una zapater&iacute;a? &iquest;No se permite encender una bombilla en una ferreter&iacute;a? &iquest;Acaso es il&iacute;cito probar una pluma en una papeler&iacute;a? </span></p><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt"><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt">&iexcl;Qu&eacute; complejamente c&oacute;smica que es esta nueva ley! </span><span style="font-size: 10pt; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-font-size: 12.0pt"><p>&nbsp;</p></span><p>&nbsp;</p></span></span></span>]]></description><pubDate>Wed, 18 Jan 2006 00:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bus+metro:tramvia</title><link>https://tata.blogia.com/2006/011101-bus-metro-tramvia.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2006/011101-bus-metro-tramvia.php</guid><description><![CDATA[<p>Un monstruo blanco y verde se desliza por el sint&eacute;tico y congelado c&eacute;sped. Parece suave y sus redondas curvas invitan a pasar la mano por encima de &eacute;l. Ni se inmuta. Sigo acarici&aacute;ndolo. Me devuelve el dulce gesto con un gui&ntilde;o resplandeciente: tiene los ojos negros y creo ver unas inquietantes pero relajantes lucecitas verdes. </p><p>Es dulce y a veces suspira. </p><p>Se mueve lentamente, aprovechando cada cent&iacute;metro, no quiere despertas a nadie ni molestar a los dem&aacute;s dragones. </p><p>Una ni&ntilde;a lo saluda. &Eacute;l sonr&iacute;e. Yo tambi&eacute;n. Me gusta.&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Wed, 11 Jan 2006 01:31:00 +0000</pubDate></item><item><title>Es lo que me queda</title><link>https://tata.blogia.com/2005/122301-es-lo-que-me-queda.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/122301-es-lo-que-me-queda.php</guid><description><![CDATA[Como en un cumplea&ntilde;os se felicitan a los homenajeados o como en un aniversario se desean felicidades... os deseo Feliz Navidad.]]></description><pubDate>Fri, 23 Dec 2005 16:21:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cobard&#xED;a</title><link>https://tata.blogia.com/2005/121001-cobardia.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/121001-cobardia.php</guid><description><![CDATA[<p>Seg&uacute;n la <em>Real Academia</em> de la lengua, la <strong>cobard&iacute;a</strong> es aquel sentimiento que se sustenta en la falta de <strong>&aacute;nimo</strong> y <strong>valor.</strong></p><p><strong>Valor</strong>... eso es lo que falta hoy en d&iacute;a. Las personas necesitan fuerza interior para comunicarse y dejarse de tantos prejuicios o miedos sentimentales. Si llegasemos a decir las cosas tal y&nbsp;como son muchos problemas ser&iacute;an tan &iacute;nfimos que no tendr&iacute;amos pudor a expresar lo que pensamos. Dej&eacute;monos de tanta cobard&iacute;a y digamos las cosas como son: naturales, que fluya.</p><p>Estoy harta de los cobardes. No quiero m&aacute;s indecisos. No me interesan los que dudan, y si lo hacen que lo digan a la cara: que me lo diga &eacute;l. Cobarde.</p>]]></description><pubDate>Sat, 10 Dec 2005 01:04:00 +0000</pubDate></item><item><title>Vuelo 2636: la acumulaci&#xF3;n de sue&#xF1;o y de retrasos hacen interminable la vuelta</title><link>https://tata.blogia.com/2005/120101-vuelo-2636-la-acumulacion-de-sueno-y-de-retrasos-hacen-interminable-la-vuelta.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/120101-vuelo-2636-la-acumulacion-de-sueno-y-de-retrasos-hacen-interminable-la-vuelta.php</guid><description><![CDATA[<span style="font-size: 12pt">Tras esperar una hora al gale&oacute;n ib&eacute;rico en el aeropuerto de Kastrup, en Copenhague, por fin embarcamos con fr&iacute;o en el cuerpo y alg&uacute;n que otro cayo en los pies. El paisaje ha cambiado: ya no hay tantas melenas rubias o incluso blancas, pero s&iacute; abunda el cabello moreno y oscuro. La fisonom&iacute;a espa&ntilde;ola tambi&eacute;n deja mucho que desear y, a&uacute;n m&aacute;s, sus estrepitosos h&aacute;bitos sociales. <p>&nbsp;</p></span><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; text-align: justify">En la entrada del avi&oacute;n una azafata vestida a la &uacute;ltima con un traje de Jes&uacute;s del Pozo nos da la bienvenida, y se nota en su rostro cierto cansancio. Igual que todos los que vamos en ese vuelo. Las primeras filas est&aacute;n ocupadas por familias enteras: el padre en el pasillo, la madre en el centro y el ni&ntilde;o o ni&ntilde;a pegada a la ventana. La mayor&iacute;a de los que volamos somos espa&ntilde;oles y no estamos acostumbrados a esos tres grados bajo cero. Eso se ve, claramente, en algunas de las narices enrojecidas y en los ojos llorosos del pasaje. </p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; text-align: justify">Queremos poner las bolsas y los abrigos en los compartimentos superiores pero todo est&aacute; lleno. No queda ni un m&iacute;sero rinc&oacute;n para aligerar nuestro equipaje. La sobrecargo de abordo pide que coloquemos nuestras pertenencias debajo del asiento delantero, pero eso ya est&aacute; ocupado por nuestros hinchados pies y los sacos del pasajero de delante que se ha visto en la misma situaci&oacute;n. Una mujer mueve una maleta y dos filas m&aacute;s hacia atr&aacute;s se levanta un hombre. El propietario de la bolsa. La ayuda con cierto desagrado y vuelve a sentarse en su asiento resoplando entre dientes. As&iacute; son los espa&ntilde;oles: quejicas. </p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; text-align: justify">&nbsp;El cansancio, el fr&iacute;o y todo lo que acarrea el volver a casa se nota en el ambiente. Casi no hay un descanso para el silencio: todos hablan y hablan, r&iacute;en, gritan o estornudan sin ninguna carga de conciencia. Casi no se puede o&iacute;r la innecesaria <em>m&uacute;sica relajante </em>que suelen poner en los aviones a la hora del despegue y el aterrizaje. </p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; text-align: justify">Esperamos durante una media hora en la pista, pues al parecer somos los cuartos en la cola de despegues. El piloto habla por megafon&iacute;a y nos explica porqu&eacute; ese vuelo ha llegado tarde: el avi&oacute;n que nos ten&iacute;a que haber venido a buscar a las cuatro de la tarde sufri&oacute; una aver&iacute;a y tuvieron que cambiarlo por uno que ven&iacute;a de Par&iacute;s. As&iacute; que este gale&oacute;n volador tiene m&aacute;s de cinco horas de vuelo seguidas. Espero poder despertarme en Madrid y olvidarme de esa cifra. </p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; text-align: justify">Por fin despegamos y al poco rato se apagan las luces del cintur&oacute;n de seguridad. Varios padres se levantan con sus ni&ntilde;os y se dirigen a los lavabos. Unas azafatas se acercan a un pasajero que ha encendido su luz y se inclinan para intentar, dentro de lo que cabe, satisfacer sus necesidades. Por lo que parece s&oacute;lo es una petici&oacute;n mullida: al cabo de un rato vuelve la azafata con una min&uacute;scula almohada. La otra vuelve con una micro botella de alg&uacute;n licor. </p>&nbsp;<p>&nbsp;</p><span style="font-size: 12pt">Intentamos acomodarnos en las butacas, pero se hace casi imposible. Apoyamos la cabeza sobre la mano, sobre el asiento o, incluso, sobre el respaldo del asiento de delante, pero nada. No hay manera de poder conciliar aunque sea una pizca de sue&ntilde;o. La realidad sigue all&iacute;. Siguen esas azafatas corriendo arriba y abajo. Sigue la pareja de delante peg&aacute;ndose el lote. Siguen los ni&ntilde;os de detr&aacute;s gritando mientras aporrean su peluche contra la ventana. Y sigue el capit&aacute;n del avi&oacute;n pidiendo disculpas por el retraso. Imposible.<p>&nbsp;</p></span><span style="font-size: 12pt">&nbsp;<p>&nbsp;</p></span> <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; text-align: justify">As&iacute; que lo &uacute;nico que me queda es mirar las insignificantes im&aacute;genes de las mini pantallas e imaginarme que este viaje ha sido redondo. Sue&ntilde;o que no he sufrido ning&uacute;n retraso. Que no he corrido por Barajas sabiendo que mi maleta estaba, en el mejor de los casos, en alg&uacute;n pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea. Que llegu&eacute; a las tres y media a Copenhague cuando todav&iacute;a quedaba un resquicio de sol y no tuve que hacer mil y un papeleos en ingl&eacute;s por mi equipaje. Que no sufr&iacute; en la helada intemperie danesa. Que el vuelo de Kastrup a Barajas no se retras&oacute; y que pude dormir pl&aacute;cidamente durante tres horas. Y que, finalmente, llego a Barcelona a las diez de la noche, lista para tomarme una sopa y a so&ntilde;ar. So&ntilde;ar despierta. Porque son las once de la noche y estoy volando por encima de Bruselas y todav&iacute;a me quedan cuatro de viaje. Y los ni&ntilde;os siguen golpeando mi asiento. Y las azafatas hacen sonar sus tacones por la moqueta. Y el capit&aacute;n sigue diciendo que a fuera hace cincuenta grados bajo cero, y que en Barcelona la temperatura es de diez grados. No se si he perdido la noci&oacute;n del tiempo o, simplemente, s&eacute; que nunca jam&aacute;s volver&eacute; a viajar con Iberia. </p>&nbsp;<p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Thu, 01 Dec 2005 11:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>Vuelo 582: a pesar de los retrasos los escandinavos amenizan el viaje</title><link>https://tata.blogia.com/2005/112902-vuelo-582-a-pesar-de-los-retrasos-los-escandinavos-amenizan-el-viaje.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/112902-vuelo-582-a-pesar-de-los-retrasos-los-escandinavos-amenizan-el-viaje.php</guid><description><![CDATA[<p>Despu&eacute;s de perder el vuelo de Madrid a Copenhague - gracias al t&iacute;pico retraso de Iberia - y de correr pasillo arriba, pasillo abajo por el aeropuerto de Barajas, finalmente conseguimos dos asientos, separados, en un <em>drakkar</em> volador de la compa&ntilde;&iacute;a Escandinavian Airlines (SAS) repleto de vikingos.</p><p>Cincuenta o setenta cabezas rubias esperan impacientes ante el mostrador del vuelo 582 con destino a la capital danesa. Tras anunciar el embarque en ingl&eacute;s, castellano y dan&eacute;s &ndash; una mezcla de alem&aacute;n, ingl&eacute;s y una melod&iacute;a a la japonesa &ndash; todos se levantaron empu&ntilde;ando maletines y otros objetos negros. Suenan varios <em>ras</em> y el <em>finger</em> se llena hasta los topes. Pero nadie rechista, nadie se queja, nadie revoluciona a los dem&aacute;s. Las &uacute;nicas cabezas que soplan con algo m&aacute;s de fuerza son morenas o casta&ntilde;as oscuras.</p><p>Al poner un pi&eacute; en la cabina, una fina mujer vestida de azul y con dos luminosas trenzas rubias sobre los hombros te desea &ldquo;un feliz vuelo&rdquo; o un simple<span>&nbsp; </span>&ldquo;<em>hello</em>&rdquo;. La visi&oacute;n del pasillo, con sus cuarenta filas, parece algo anticuada: la moqueta es azul marino pero en algunas zonas casi se puede ver el suelo duro, creo, y no quiero admitirlo, que puede ser un trocito del chasis del avi&oacute;n. Mejor ser&aacute; pasar deprisa por ese hueco y poner la vista al frente. En la primera fila tres j&oacute;venes ejecutivos leen el diario. Las puntas de los peri&oacute;dicos se rozan levemente y cuando uno de ellos pasa de p&aacute;gina los otros dos corren a imitarlo. </p><p>Es curiosa la fisonom&iacute;a de los escandinavos. Despu&eacute;s de pasar varias filas, te das cuenta de que los hombres tienen el pelo corto o rapado, dejando a la fr&iacute;a intemperie unas hermosas y rosadas entradas. Si alguno de ellos tiene el pelo m&aacute;s largo, ser&aacute; lacio, fino y muy liso de color rubio ceniza. La forma ovalada de la frente acent&uacute;a a&uacute;n m&aacute;s los finos labios. Realmente es una parte curiosa de la fisonom&iacute;a que comparten ambos sexos escandinavos: un fino labio inferior y unos casi inexistentes labios superiores que se abultan en la zona que une la nariz con la boca. Todos son as&iacute;, hombres y mujeres. Y creo ver alguna ni&ntilde;a mientras juega con su tambi&eacute;n rubia mu&ntilde;eca.</p><p>Las mujeres, en cambio, tienen un rostro menos ovalado pero s&iacute; m&aacute;s esf&eacute;rico. Unos ojos peque&ntilde;os y juntos, una rechoncha y rosada nariz y, por supuesto, unos finos y rojos labios. El pelo de las escandinavas puede variar de longitud, de color o de peinado, pero es tan caracter&iacute;stico que puedes poner una banderita de su pa&iacute;s encima de sus cabezas sin equivocarte. Liso, muy liso. Brillante. Con alguna t&iacute;mida u ocasional ondulaci&oacute;n artificial. Las ra&iacute;ces del pelo son clar&iacute;simas y el color es indiscutiblemente amarillo. No rubio, no. Amarillo. Ver esa mata de pelo brillante colgando sobre sus hombros me hace recordar una triste canci&oacute;n que trataba la defunci&oacute;n de un peque&ntilde;o canario amarillo. Ahora que veo pasar a la azafata me la imagino cantando &ldquo;hay que pena me da, que se me ha muerto el canario...&rdquo; mientras zarandea sus espl&eacute;ndidas y doradas trenzas de un lado a otro de su cabeza.</p><p>Pero siguiendo con los h&aacute;bitos faciales de las escandinavas, me sorprende la clara obsesi&oacute;n de las vikingas con la depilaci&oacute;n. Aunque no entiendo porqu&eacute; ese fanatismo en contra del vello, &iexcl;si lo tienen blanco!. Ni siquiera las espa&ntilde;olas, con lo flamencas que son algunas, podr&iacute;an llegar a depilarse &iacute;ntegramente las cejas. Son finas y si te acercas, aunque no mucho pues se lo tomar&iacute;an como una ofensa, puedes ver el rastro de un l&aacute;piz marr&oacute;n que pas&oacute; por all&iacute; hace varios d&iacute;as.</p><p>El color de los ojos de una o un escandinavo es tan indescriptible como la frialdad que transmiten: es azul, o verde, o incluso turquesa... no, es color hielo escandinavo, es fr&iacute;o. Eso es, es el color que m&aacute;s se puede aproximar a la descripci&oacute;n del fr&iacute;o. </p>&nbsp;<br /><p>Siempre<span>&nbsp; </span>recordamos a los <em>g&uuml;iris</em> con su rosada cara, o incluso su enormemente roja piel quemada por el sol del verano. Te llegas a preguntar si esta gente es as&iacute; durante todo el a&ntilde;o o, simplemente, es un enrojecimiento t&iacute;pico de horas de exposici&oacute;n al sol y poca crema protectora. Pero no. Nada de eso. Su piel est&aacute; siempre en alerta: rosa como los <em>Tres cerditos</em>, rosa como el culito de un mono, rosa como un beb&eacute; de dos d&iacute;as. Rosada, enrojecida, algo irritada, demasiado morena, p&aacute;lida, amarilla... nada de eso. Rosa.</p>&nbsp;<br /><p>A mi lado se sienta un se&ntilde;or con barba de hace cinco d&iacute;as, lleva gafas de pasta gris, tiene unas prominentes entradas y unos finos labios que hacen conjunto con sus fr&iacute;os ojos.<span>&nbsp; </span>Todav&iacute;a no hemos despegado y este vikingo de casi dos metros y unos cuarenta y cinco a&ntilde;os ya se ha quedado dormido: con la cabeza echada hacia atr&aacute;s y la boca abierta. Aunque estemos sentados en una de las puertas de emergencia, sus anchas rodillas tocan el asiento de delante. Sus brazos cuelgan de los reposabrazos como si se tratase de un camembert rosa deshaci&eacute;ndose. &ldquo;Listos para el despegue&rdquo;, y el vikingo simula unas ligeras convulsiones en las extremidades y acaba uniendo sus manos encima de la esf&eacute;rica y gigantesca barriga. Se&ntilde;al de esa cultura fan&aacute;tica a la cerveza a todas horas. Sus dedos son anchos, las hundidas u&ntilde;as est&aacute;n repletas de algo marr&oacute;n. Manos de trabajador, puede que de trajinar con madera, y los nudillos espl&eacute;ndidamente relucientes y rosas descansan como la boquita de un beb&eacute; que acaba de tomarse el biber&oacute;n.</p><span>Estamos en el aire y vuelve a sonar una voz masculina, supongo que el capit&aacute;n, hablando en dan&eacute;s &iquest;o es japon&eacute;s? No consigo distinguirlo. Se apaga la se&ntilde;al luminosa del cintur&oacute;n de seguridad y dos hombres se levantan. Uno viste pantalones beige y una camiseta roja de manga larga de algod&oacute;n con encima un chaleco de lana fina de color verde y unas cenefas blancas horizontales. Lleva una bufanda marr&oacute;n al cuello y le cuelgan encima del pecho unas gafas. Detr&aacute;s le sigue un hombre con unas entradas delimitadas por una sutil frontera de cabello gris. Es ancho, alto, imponente y a la vez agradable como un enorme osito de peluche. Lleva una camisa verde de pana fina de manga larga, unos pantalones de algod&oacute;n beige y, esto me hace, por fin, sonre&iacute;r, unos tirantes anchos sujetos al pantal&oacute;n, de color verde oscuro y con unos dibujos que se me hacen familiares. Pasan los dos hombres hacia el final del avi&oacute;n. &iexcl;Ahora caigo! Asomo la cabeza por el pasillo y... &iexcl;s&iacute;! Ah&iacute; est&aacute;. Los detalles blancos de los tirantes son los mismos que las cenefas del chaleco verde. &iexcl;Id&eacute;nticos!<br /></span><span>&nbsp;<br /></span><p>El vuelo dura unas tres horas, y en ning&uacute;n momento se oye a un pasajero hablar m&aacute;s fuerte de lo normal, o a alg&uacute;n ni&ntilde;o llorar. El silencio inunda el barco capitaneado por un rubio vikingo. Las azafatas no suelen cruzar el pasillo y<span>&nbsp; </span>ocasionalmente alg&uacute;n escandinavo se levanta para aligerar el pantal&oacute;n o la falda. El silencio es tal que Morfeo viene a mi rescate y me acompa&ntilde;a en un dulce sue&ntilde;o.</p>]]></description><pubDate>Tue, 29 Nov 2005 19:42:00 +0000</pubDate></item><item><title>Iberia miseria</title><link>https://tata.blogia.com/2005/112901-iberia-miseria.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/112901-iberia-miseria.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p> <p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left; tab-stops: center 212.6pt left 275.0pt" align="left">Este fin de semana viaj&eacute; a Copenhague: el viernes vol&eacute; de Barcelona a Madrid y de all&iacute; a la capital danesa. El domingo hicimos el mismo trayecto de vuelta. Pues bien, de los cuatro vuelos que cogimos ninguno fue puntual. No fueron retrasos de 20 minutos. No. Sino de dos horas. </p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left; tab-stops: center 212.6pt left 275.0pt" align="left">Seg&uacute;n Iberia su &ldquo;objetivo es la puntualidad&rdquo;, y me da verg&uuml;enza admitir que las compa&ntilde;&iacute;as de bajo coste no tienen el mismo objetivo y sin embargo lo cumplen a raja tabla. No s&oacute;lo no llegamos a la hora en ninguna de las tres ciudades, sino que tambi&eacute;n nos perdieron las maletas. Dos de nosotros tuvimos suerte y las pudimos recuperar, pero uno de nuestros compa&ntilde;eros la ha perdido. Para siempre. </p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left; tab-stops: center 212.6pt left 275.0pt" align="left">Nos hemos sentido como mu&ntilde;ecos, incluso llegamos a pensar que todo era una broma y que en alg&uacute;n rinc&oacute;n de Barajas saldr&iacute;a una c&aacute;mara de alg&uacute;n programa de humor. Vergonzoso. </p>&nbsp;<p>&nbsp;</p> <p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt"></p>]]></description><pubDate>Tue, 29 Nov 2005 12:31:00 +0000</pubDate></item><item><title>Seis...</title><link>https://tata.blogia.com/2005/111201-seis-.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/111201-seis-.php</guid><description><![CDATA[<p>Una sutil y extra&ntilde;a noche. Dos p&iacute;caros riendo.</p><p>Tres sutiles copas de vino y cuatro pasos llenos de picard&iacute;a.</p><p>Cinco sutiles miradas y seis apasionados y p&iacute;caros besos...</p><p>&nbsp;</p><p>Peco de sutileza y &eacute;l de picard&iacute;a.</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 12 Nov 2005 15:45:00 +0000</pubDate></item><item><title>Basta de malentendidos</title><link>https://tata.blogia.com/2005/110701-basta-de-malentendidos.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/110701-basta-de-malentendidos.php</guid><description><![CDATA[<p>Se dice y se comenta que el nuevo arquetipo de hombre y mujer contempor&aacute;neo reh&uacute;sa cualquier tipo de comunicaci&oacute;n espont&aacute;nea en el &aacute;mbito p&uacute;blico.</p><p>Vamos a ver, cierto es que el modelo contempor&aacute;neo de <em>homo sapiens sapiens</em> se ha vuelta cada vez m&aacute;s mezquino. El hombre y la mujer buscan su provecho personal y ven en el <em>otro</em> un enemigo, una persona con la que hay que competir para llegar a ser el/la n&uacute;mero uno. Todo esto parece fat&iacute;dico y casi apocal&iacute;ptico: un mundo construido por aquellas personas que puedan llegar a la cumbre mientras se apoyan en los otros. Y es triste admitir que ese arquetipo es muy deseado por algunos de los ciudadanos de las grandes urbes. Pero como bien dice&nbsp;<strong>Humberto Maturana</strong> en su entrevista en <em>La Contra</em> de <em>La Vanguardia</em> (7/11/2005) deber&iacute;amos dejar esa competitividad y movernos m&aacute;s por los sentidos y las pasiones. &Eacute;l mismo dice que el mundo evoluciona por amor, y as&iacute; es. Damos cosas con cierto grado de afectividad, unas veces por simpat&iacute;a y otras por pasi&oacute;n; y gracias a ello crecemos como personas mientras los otros tambi&eacute;n lo hacen.</p><p>A la conclusi&oacute;n que llego es que tendr&iacute;amos que vivir con una idea en la mente: la reciprocidad del amor, de los sentimientos y de todo aquello que el desconcertante arquetipo contempor&aacute;neo decide evitar. Las emociones son buenas, las pasiones mueven masas y el dar y recibir puede ser la soluci&oacute;n a muchos problemas intrapersonales e interpersonales. No tengamos miedo a mostrar una peque&ntilde;a parte de nuestro <em>yo</em> profundo. Eso evitar&iacute;a tantos malentendidos...</p>]]></description><pubDate>Mon, 07 Nov 2005 17:08:00 +0000</pubDate></item><item><title>See?</title><link>https://tata.blogia.com/2005/102901-see-.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/102901-see-.php</guid><description><![CDATA[<p>"¿Mirar o ser mirada?"</p><p>Ser mirada y mirarme ¿Porqué no? ¿Egoísta? Sí. ¿Narcisista? No, autoestima.</p><p>Mirémonos más. Mimémonos más.</p>]]></description><pubDate>Sat, 29 Oct 2005 17:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>SinSentido</title><link>https://tata.blogia.com/2005/102401-sinsentido.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/102401-sinsentido.php</guid><description><![CDATA[<p>Antes de ayer las cosas estaban al rev&eacute;s.</p><p>Colgaban calcetines de los balcones.</p><p>Calcetines manchados de hierba fresca.</p><p>Ayer los neones se apagaron y volvi&oacute; la m&uacute;sica.</p><p>Hoy... hoy espero. &iquest;Sentada? Prefiero depi&eacute;, as&iacute; dormir&eacute; tranquila.</p>]]></description><pubDate>Mon, 24 Oct 2005 00:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>Sabor a invierno</title><link>https://tata.blogia.com/2005/100301-sabor-a-invierno.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/100301-sabor-a-invierno.php</guid><description><![CDATA[Hemos cambiado los tenderetes de helados por las casetas de castañas.La joven que se gana unos euritos en verano, por la señora entrada en años y canas que se gana la vida vendiendo ese fruto seco.<br><br>El invierno ya está aquí desde el 21 de setiembre, y no sólo lo sentimos en nuestros calcetines, sino también en los brazos cruzados y el mobiliario urbano. Nuestra rutina empieza y vemos las cosas pensando en la temperatura.<br>Pero aún ponen el aire acondicionado en los buses y en el metro. Aún se suda un poco cuando corremos en el semáforo en rojo. Y aún vemos algún aventurero corto de pantalones. <br><br>Y también, porqué no, vemos algún grupo de jóvenes tomándose un helado con sabor a castañas.<br><br>¿Gustos? Miles.]]></description><pubDate>Mon, 03 Oct 2005 00:47:00 +0000</pubDate></item><item><title>Sinceridad</title><link>https://tata.blogia.com/2005/093001-sinceridad.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/093001-sinceridad.php</guid><description><![CDATA["Estaut... Estatut de Catalunya, com va el tema?"<br><br>Yo me pierdo. <br><br>Han empezado las clases del tercer curso de periodismo. A pocos pasos estoy de ser periodista con P mayúscula. ¡Qué ganas tengo! y ¡Qué miedo!<br>Al encaminarnos directamente hacia el oficio de periodista este año podemos escoger entre un aaamplio abanico de asignaturas obtativas. Y, al entrar por la puerta de la facultad el primer día, me pregunté ¿qué coño se del Estatut? ¿qué sé de política?... Poca cosa... y si voy a ser crítica de cine, o crítica gastronómica, o simplemente trabaje en el departamento de defunciones, debería perfilar mis mínimos conocimientos de política. Así que decidí inclinarme por una asignatura enteramente enfocada a ese ámbito.<br>Tenía miedo por el profesor, por los alumnos que supiesen más, por los libros... por todo. Pero en cuanto ese hombre (presidente del CAC, ex diputado del PSC y un sinfín de titulos más) entró por la puerta, se me quitaron los miedos y me he dicho a mí misma que la política es como un cuento. Si te saltas una línia te pierdes pero cuando la recuperas, es la cosa más divertida. (o eso quiero creer)<br><br>¿Qué hago ahora? Pues escuchar el discurso Pasqual Maragall por la radio... ¿qué hice antes? Leerme toda la sección de política del diario... ¿qué haré? pues echarle ganas y comentar con mi profesor que la laicidad de la escuela pública es un paso que debemos tener presente... no sé qué me dirá y tampoco sé cómo le responderé... sólo sé que seré sincera. Y ahora y con esto y con todo. TODO. Hay que ser sinceros.<br><br>Sinceridad y naturalidad. Firmes en nuestras muchas y pocas ideas. Auténticos con nosotros mismos. Ser.]]></description><pubDate>Fri, 30 Sep 2005 13:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>Jodido cumplea&#xF1;os</title><link>https://tata.blogia.com/2005/091801-jodido-cumpleanos.php</link><guid isPermaLink="true">https://tata.blogia.com/2005/091801-jodido-cumpleanos.php</guid><description><![CDATA[Sí, hoy es mi cumpleaños y lo paso de la mejor de las maneras.<br>En la cama, con 38 de fiebre y una bola dolorosa en la garganta. No paro de sonarme y de cagarme en todo. ¿Magnífico verdad?<br><br>Puta angina.]]></description><pubDate>Sun, 18 Sep 2005 14:02:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
